Una huelga de pilotos de dos días en la aerolínea alemana Lufthansa comenzó este lunes, con impacto en cientos de vuelos que debieron ser cancelados. La medida de fuerza también alcanza a sus filiales Lufthansa Cargo y Lufthansa CityLine.
La protesta constituye la cuarta oleada de conflictos laborales en lo que va del año. La semana pasada, un paro de tripulantes de cabina por 24 horas ya había provocado numerosas cancelaciones en la principal compañía aérea de Alemania.
El paro de pilotos, convocado por el sindicato Vereinigung Cockpit, responde a reclamos salariales, que incluyen el plan de pensiones de la empresa y las condiciones de remuneración para los empleados de la filial regional CityLine.
En la compañía cuestionaron la decisión gremial y señalaron que implica una nueva escalada del conflicto, al tiempo que remarcaron que no modificarán su postura. “Cada día de huelga debilita a la aerolínea”, afirmó Michael Niggemann, integrante del directorio de Lufthansa.
Niggemann, quien también se desempeña como director laboral, advirtió que la aerolínea principal ha perdido competitividad en varias rutas, lo que limita la posibilidad de asumir mayores costos. “Esto se trata de la viabilidad futura de ‘Lufthansa Classic’”, sostuvo.
A pesar de la medida de fuerza, cerca de la mitad de los vuelos de larga distancia previstos por Lufthansa se mantienen programados, junto con aproximadamente un tercio de los servicios de media y corta distancia. Asimismo, se estima que tres de cada cuatro vuelos operados por otras aerolíneas del grupo, como Swiss y Brussels Airlines, funcionarán con normalidad, consignó la cadena DW con base en información de agencias internacionales.